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  • Foto del escritorJorge Alonzo

Bonica: INIA necesita imperiosamente recuperar la parte de ayuda económica que el Estado le quitó, por motivo del COVID

El presidente de INIA, reclamó el retorno de los aportes que realiza el Estado a la investigación agropecuaria, por Ley, el cual fue suspendido durante la pandemia y que afectó fuertemente las finanzas de la institución. El Ing. Agr. José Bonica, planteó enfocar líneas de investigación hacia la Biotecnología y al proceso de información basada en BigData, para “aggiornar” la investigación agropecuaria nacional, y que ello permita mayor inversión en el país.

 

El titular del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria, fue entrevistado por CharruaTV Agronoticias, en principio, acerca de los pasos que seguirá el instituto durante el 2024: Vea la entrevista en 3 segmentos en nuestro Canal de YouTube:

Antes de ingresar a las proyecciones del INIA para este año, dijo José Bonica que “es bueno hacer un poco de retrospectiva y yo quisiera ir al comienzo de nuestra gestión al frente del Instituto”.

“Recordemos lo que le ha pasado al país y al sector agropecuario en general”, pidió el también productor agropecuario y ex presidente de la Asociación Rural del Uruguay.

Rememoró que “recién llegados a estas responsabilidades, nos llega la pandemia. Hoy lo contamos sin mayores angustias porque supimos entre todos, superarlo, pero en su momento fue una incertidumbre muy grande.”

Historió que pos COVID, “vino un auge muy interesante de precios y de demanda de nuestros productos, pero después, vino la seca.

Idas y vueltas que influyeron en el ánimo

Entonces hemos tenido idas y venidas contrastantes, que influyeron en nuestro estado de ánimo (el de cada uno de nosotros, el del productor, el de los investigadores)”.

Recordó que en INIA “una de nuestras grandes responsabilidades -y esto es muy importante- es que haya un buen clima de trabajo. Hay que alentar a que el entorno ayude para que después cada uno de los investigadores, dé lo mejor de sí”.

Una mirada hacia la interna

Al hacer referencia al desarrollo interno de la actividad recordó Bonica que el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria, “es una institución que tiene evaluaciones por desempeño, es decir que se avanza, no por antigüedad, como en muchos lados, sino que se avanza, por mérito”.

Indicó que “se puede tener un ritmo de avances en materia de reconocimientos, tanto en grados, en cargos, en títulos, en remuneraciones, en sueldos, que avanzan a distintas velocidades y esto es bueno que la sociedad lo sepa”.

“Quien rinde más, puede avanzar más rápido. Y más allá del buen clima hay que generar recursos. Uno no puede sembrar arroz, si no tiene semillas de arroz”, ejemplificó.

Los aportes económicos y los resultados

Recordó que el INIA se financia con el aporte de los productores y del Estado, a través de una Ley creada ya hace 30 años con la que se introdujo el Impuesto a la Enajenación de Bienes Agropecuarios (IMEBA) que no se discute.

Contó Bonica que “vía COVID, con justificaciones de por medio, se suspende esta Ley temporalmente; y los aportes del Estado y del resto de la Sociedad, dejan de estar y una relación que era "50/50”, pasa a ser "70/30".

Aseveró que "la seca nos llevó a producir menos de la mitad de la Soja y eso no puede ocurrir porque incumplimos a nuestros habituales socios comerciales, a quienes nos compran la producción”,  pero además el aporte de los productores vía IMEBA, cayó estrepitosamente, en la misma medida que cayó el nivel productivo.

Hay que alentar políticas de riego

“Tenemos que encontrar soluciones a esto”, aseveró Bonica.

Añadió que “tenemos el desafío de alentar políticas de riego. Hoy –en estos días- no lo necesitamos. Pero sabemos a través de la climatología, que, por el Cambio Climático, vamos a necesitar del riego.

Entonces: traigamos desarrollos, generemos conocimiento sobre cómo regar y generemos planes de inversión, porque una cosa sola, no alcanza, Tiene que ser el paquete:

La necesidad, la demanda, el costo energético de hacerlo, pero además necesitamos de quienes van a financiar esto que después se va a repagar.

Sabemos que es altamente rentable, pero hay que hacerlo”, puntualizó.

Los aportes del Estado, tienen que volver

Se refirió luego al importante rol que cumple la situación económica del instituto y apuntó al ánimo que a través del respaldo económico se genera en los trabajos de investigación: Reafirmando la necesidad de que los aportes vuelvan a ser los establecidos por la Ley.

Sostuvo Bonica que “en esto, como en tantas otras cosas del agro, la investigación es un eslabón más. No es el determinante, pero es uno de ellos. Y para obtener logros, necesitamos gente que esté trabajando de la mejor manera”.

INIA está económicamente “corto” para cumplir sus objetivos

Acotó de inmediato, que “para el logro de avances en investigación, hoy en INIA estamos "cortos".

INIA a partir de la reducción del aporte del Estado, achicó gastos en reinversiones, en mantenimiento, en infraestructura. Se hizo, pero hay que ponerse al día.

Cuando empiezan las goteras en los invernáculos y eso empieza a afectar los ensayos, hay que solucionarlo. Quizás no sea urgente, pero tarde o temprano hay que hacerlo”, comentó.

Reflexionó seguidamente que “hay que cambiar esa política y hay que empezar a reinvertir. La maquinaria evoluciona y hay que incorporarla para ser usada en los ensayos, en las líneas de investigación. La tecnología, la innovación, plantean nuevas herramientas que hay que tenerlas y eso lleva esfuerzos”.

De cara al futuro

Haciendo una proyección hacia las actividades de 2024, Bonica se manifestó optimista.

Basó su ánimo positivo, “en las condiciones de Uruguay y su producción primaria”.

En esa línea de pensamiento, el presidente del INIA, consideró que “Uruguay tiene asegurado su negocio de exportación de productos agropecuarios; básicamente alimentos, pero no exclusivamente”. Por ejemplo “la forestación crece de una manera impresionante”, comentó.

Reflexionó, luego: “la población mundial, sigue aumentando, el poder adquisitivo mejora, nosotros tenemos acceso a muchos mercados, hay que seguir mejorando, pero no estamos mal”.

“Demanda por lo que hacemos, hay”, reconoció Bonica.

“Hay que seguir produciendo lo que tenemos y un poco más; también. Hay que producirlo mejor, porque hoy los consumidores finales, demandan más cosas: Si van a comer un asado a la barbacoa en EEUU, también se preguntan, cuanto se afectó el ambiente en la cadena productiva de ese plato; entonces tenemos que dar certezas”, afirmó el presidente del INIA.

“La investigación agropecuaria tiene que tener claro que está en camino de la innovación, que tiende a cambiar el agro negocio, que eso a su vez, tiene impacto en toda la población”, advirtió.

Demanda de investigación agropecuaria

Sintetizó que “hay optimismo, porque hay demanda de investigación. Demanda franca de nuestros clientes tradicionales, que son los productores agropecuarios. Se descarta que detrás de la investigación agropecuaria, va la extensión, la comunicación, la difusión.

Generar un nuevo conocimiento no es suficiente, si no llega a quien lo tiene que utilizar. Eso no es la tarea primordial de INIA, y se ha bajado un poco el esfuerzo en estos temas por falta de recursos, pero con una sorpresa: Si bien el gasto en este rubro bajó por la antedicha reducción de recursos; gracias a las nuevas tecnologías de la comunicación, pudimos seguir llegando al productor con información acerca de los avances que se van desarrollando. Hay que seguir aprovechando estas nuevas opciones”.

Rumbo a la Biotecnología

Sostuvo el presidente de INIA, que en este 2024, “tenemos que basarnos más en la Biotecnología. Ahí hay mucho para avanzar y validar y para ser más eficientes, hay que basarse más en la imagen satelital, que nos brinda un cúmulo infinito de información, que tenemos que chequearla, validarla, pero después utilizarla”.

La visión de Bonica es analizar millones de millones de datos y orientar con ellos la toma humana de decisiones, acerca de grandes problemas transversales. En ese sentido expresó que “hay términos que no son tan nuevos, pero que tenemos que apuntar a utilizarlos y sacarles provecho, como el Big-Data.

 “Hay que mantener el concepto y la práctica de la <investigación tradicional> pero hay herramientas nuevas, el mundo está cambiando y tenemos que "acompasarnos", porque de otra forma, quedamos afuera”, enfatizó.

El prestigio y el acceso a la innovación

Más adelante fue más conceptual aún: “Tenemos un prestigio bien ganado y esto que digo, trasciende administraciones, es de largo plazo y ese prestigio, nos permite tener acceso a los mejores focos de innovación del mundo, lo que nos encamina a conocer rápidamente nuevas tecnologías y ver cómo se aplican o se adaptan a nuestra realidad” indicó Bonica.

En cuanto al escenario-país, indicó que “tenemos además un entorno que alienta a que los inversores vengan, para adaptar cosas, tecnologías y después replicarlas dentro y fuera de nuestras fronteras. Tenemos ventajas comparativas que tenemos que aprovecharlas”.

Finalizó expresando que “nos alienta, no sólo el optimismo. Tenemos realidades atrás, pero hay desafíos. Después el sector privado verá de dónde se saca más renta, donde hay menos riesgos, o donde se asumen más riesgos en busca de éxitos, eso es otro tema. Pero hay que brindar información, para que se tomen mejores decisiones.

 

 

 

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