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La mesa ganadera frente al desafío del tipo de cambio y los costos de producción

  • hace 4 días
  • 2 Min. de lectura
La mesa ganadera plantea un dilema clásico: cómo sostener la competitividad en un contexto de precios internacionales favorables pero con costos internos crecientes. El sector reconoce que Uruguay tiene ventajas en calidad y trazabilidad, pero insiste en que la política económica debe acompañar para que esas ventajas se traduzcan en rentabilidad sostenible.

La ganadería uruguaya atraviesa un momento de dinamismo en los mercados internacionales, con precios firmes y exportaciones que superan los US$ 5.000 por tonelada de carne vacuna. Sin embargo, referentes del sector advierten que la competitividad interna se encuentra bajo presión por factores estructurales que van más allá de la coyuntura de precios.


El atraso cambiario como principal obstáculo

Rafael Ferber, presidente de la Asociación Rural del Uruguay (ARU), y Gerardo Zambrano, director de Zambrano & Cía, coincidieron en que el atraso cambiario es uno de los mayores problemas que enfrenta la producción ganadera. La fortaleza del peso uruguayo frente al dólar encarece los costos internos y reduce la rentabilidad de las exportaciones, generando un desajuste entre el esfuerzo productivo y el retorno económico.


Costos laborales y energéticos en aumento

A este escenario se suman los costos laborales y energéticos, que se han incrementado en los últimos años. Aunque los precios internacionales de la carne y del ganado gordo (con valores de hasta US$ 5,60 en cuarta balanza) son alentadores, los márgenes de los productores se ven erosionados por la estructura de gastos internos. La zafra de terneros, con precios superiores a US$ 3 por kilo en pie, refleja la fortaleza de la demanda, pero también la necesidad de ajustar la ecuación de costos.


Un sector con logros, pero vulnerable

El inicio de 2026 muestra una ganadería pujante, con exportaciones sólidas y mercados abiertos. Sin embargo, los referentes advierten que sin medidas de política económica que atiendan la competitividad —ya sea mediante ajustes cambiarios, reducción de cargas laborales o incentivos fiscales— los logros actuales podrían ser difíciles de sostener.


Escenarios posibles para la competitividad ganadera

Medida

Impacto esperado

Riesgo asociado

Ajuste cambiario

Mejora inmediata en competitividad exportadora

Riesgo inflacionario interno

Reducción de cargas laborales

Alivio en costos de producción

Resistencia sindical y fiscal

Incentivos fiscales al sector

Mayor inversión y retención de productores

Presión sobre cuentas públicas

Estímulo al riego y productividad

Producción más eficiente y sostenible

Requiere inversión inicial elevada


La mesa ganadera plantea un dilema clásico: cómo sostener la competitividad en un contexto de precios internacionales favorables pero con costos internos crecientes. El sector reconoce que Uruguay tiene ventajas en calidad y trazabilidad, pero insiste en que la política económica debe acompañar para que esas ventajas se traduzcan en rentabilidad sostenible.

 
 
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