Genética Valle del Laurel reafirma su rumbo genético con un Copa de Honor que sintetiza años de selección
El máximo lauro en una muestra de altísimo nivel
El Ing. Agr. Leonel Aguirre, reconocido especialista en selección genética, estrechamente vinculado a la Sociedad de Criadores Hereford del Uruguay y asesor de Genética Valle del Laurel, destacó el alto nivel observado en la Expo Minas y explicó las virtudes del ejemplar que alcanzó el máximo reconocimiento de la muestra.

La obtención del "Copa de Honor" en la Expo Minas representó mucho más que una nueva cucarda para Genética Valle del Laurel. Según explicó Aguirre, "el toro ganador es la expresión de un trabajo de selección desarrollado durante años, orientado a consolidar animales funcionales, carniceros, de sólida estructura y con una genética capaz de aportar valor al rodeo comercial".
El profesional señaló que la exposición presentó uno de los niveles más altos y parejos de los últimos años, circunstancia que otorgó un significado especial a la conquista obtenida.
“Las cabañas se miraron mucho este año. Vimos un nivel que hacía años no observábamos, con una preparación muy buena y una gran paridad entre los animales presentados”, destacó.
Un reproductor que llamó la atención desde ternero
Respecto al Gran Campeón, explicó que se trata de un toro que despertó expectativas desde sus primeras etapas de desarrollo y que será reservado como padre dentro del programa genético de la empresa.
“El toro campeón es un ejemplar que nos gustó mucho desde ternero. Aporta una sangre diferente al grueso de nuestro plantel y constituye un refresco genético muy importante”, afirmó.
El reproductor es resultado del programa de transferencia embrionaria que Genética Valle del Laurel viene impulsando de forma sostenida. Ya había mostrado cualidades destacadas durante su etapa de crecimiento, obteniendo importantes reconocimientos en exposiciones anteriores, entre ellas una muestra realizada en la localidad de José Batlle y Ordóñez.
El tipo de Hereford que busca Valle del Laurel
Para Aguirre, el verdadero valor del animal trasciende el éxito alcanzado en la pista. El especialista sostuvo que el toro refleja exactamente el modelo productivo que la cabaña procura consolidar.
“Nosotros buscamos animales moderados, con mucha carne, bien respaldados, con buenos números, pero sobre todo funcionales y con buen desplazamiento. Buscamos estructura, firmeza y solidez”, explicó.
Esa filosofía de selección genética ha guiado el trabajo de Genética Valle del Laurel durante años, incorporando sangres capaces de mantener el equilibrio entre productividad, adaptación y eficiencia en los sistemas ganaderos actuales.
La importancia de una madre excepcional
Aguirre también puso especial énfasis en el aporte de la línea materna del campeón. La madre del toro es una donante de elevada calidad genética, aunque con una producción embrionaria limitada, aspecto que otorga un valor adicional al resultado alcanzado.
“La madre nos da pocos embriones, por lo que esta generación tiene un significado muy especial para nosotros. Este toro es una enorme satisfacción y realmente un crack para la cabaña”, señaló.
Un premio que respalda más de una década de trabajo
La consagración en Minas ratifica el posicionamiento de Genética Valle del Laurel como una referencia en el mejoramiento genético Hereford, respaldada por una estrategia de selección de largo plazo y por el trabajo técnico de un equipo que ha hecho de la búsqueda constante de funcionalidad, calidad racial y eficiencia productiva una verdadera carta de presentación.




