UNA MOSCA EN LA SOPA: LAS COSAS SON COMO SON
- hace 2 días
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Por Jorge Alonzo
Opinión
La suspensión de la exportación de equinos uruguayos hacia la Unión Europea no puede reducirse a un error ministerial ni a una supuesta “mala praxis institucional”.
El origen fue un problema sanitario real: el brote de Trypanosoma evansi (Surra), transmitido por los conocidos tábanos (Tabanus).
No corresponde generalizar sobre la falta de higiene en caballerizas o establos. En muchos casos, desatenciones momentáneas o condiciones climáticas extremas —como días de calor fuera de lo habitual— pueden haber favorecido la presencia de tábanos en los predios afectados.
No se trata de una situación común ni generalizada en Uruguay.
El MGAP podrá ser cuestionado por la prolijidad de ciertos procedimientos, pero en este caso la decisión de la UE fue correcta y ajustada a normativa. La lentitud en restablecer la habilitación responde a la burocracia europea, un mal endémico de los Estados y también de Uruguay.
La entrevista conocida a través de Redes Sociales, reflejó con fuerza la situación -y está bien - pero fue aprovechada políticamente para generar reacción contra el ministro Fratti.
No ser afín a la ideología del gobierno no es mérito suficiente para adjudicar responsabilidades institucionales que no corresponden.
En suma: Uruguay necesita menos política menor y más actitud de “mea culpa” compartida, reconociendo que factores ambientales y cuidados puntuales en los predios son tan importantes como las gestiones ministeriales.
Solo así podremos enfrentar los problemas que nos aquejan y fortalecer la convivencia nacional.




